Posterior a la Guerra Civil, la Dirección General de Regiones Devastadas proyectó tres tipos de viviendas -A, B y C- para jornalero, labrador medio y labrador acomodado, atendiendo al número de personas que formaban la familia y sobre todo a la economía de éstos. Se conservan algunos ejemplos en las calles del Gobernador, plaza de la Iglesia y callejón de la Iglesia, algunas de las cuales aparecen muy transformadas.